viernes, 10 de mayo de 2013

LOS RAVIOLES DE LA MAMINA





Ingredientes:
Masa: 1 kg. De harina común.
  • 7 huevos u 8 (si tenés 8 le ponés 8 y si no le ponés 7, vos ve, así decía ella).
  • 1 chorro de aceite (también vos ve)
  • Sal
  • Agua
      Relleno:
  • 1 atado grande de acelga (lavadas una por una las hojas, se hierve y se pica finito).
  • 1 cebolla picada finito.
  • Perejil, abundante.
  • 1 Seso de vaca (se le saca la piel que lo recubre bajo el chorro de la canilla de agua fry luego se hierve, cuando está frío se pica finamente.
  • 5 huevos.
  • Sal, nuez moscada, pimienta.
  • Abundante queso rallado.
Preparación:
Masa: poner la harina en una fuente amplia, salar. Hacer un hueco en el medio y cascar allí los huevos, agregar un buen chorro de aceite, batir un poco desde el centro hacia los bordes, para ir tomando la masa. Una vez formado el bollo, amasar hasta que quede liso y dejar descansar un rato, cubierto por un paño limpio. Se estirará la masa lo más fina posible al momento de armar los ravioles, repartiéndola en cuatro o cinco porciones.
Relleno: colocar un chorro de aceite en una sartén profunda y rehogar allí la cebolla picada, hasta que esté transparente. Se agrega la acelga picada y se continúa rehogando un poco más. Agregar el seso (si no se consigue seso se puede reemplazar por pollo picadito o simplemente por 2 latas de picadillo de carne). Se condimenta con la sal, pimienta y nuez moscada, y una vez todo rehogado se retira del fuego, se agregan los huevos de a 1 mezclando entre uno y otro y finalmente el queso rallado. Se rectifica la sal si es necesario. Se deja enfriar antes de armar los ravioles.
Armado: Dividir en 4 o 5 porciones el bollo de masa y estirar cada una lo más fina posible, sin que se rompa. Dividir por la mitad, marcándola y esparcir sobre una de estas mitades el relleno, en forma pareja. Colocar por encima la otra mitad y marcar los ravioles con una tablita o con un palo de marcar ravioles. Cortar con la ruedita o si no la tenés, con un cuchillo. Yo no pongo nada en las uniones porque si el relleno tiene suficientes huevos no se desarman.
Colocar los ravioles sobre un mantel enharinado y dejar orear. Pasado un tiempo, cuando se ve que la parte superior está sequita, darlos vuelta de a uno para que se oreen del otro lado. Pueden prepararse de un día para otro si no hace mucho calor, y una vez oreados cubrirlos con otro mantel para que no se sequen.
Cocción: Poner a hervir abundante agua con sal en una olla, una vez que rompe el hervor ir agregando los ravioles, moverlos suavemente con una espumadera, desde el fondo, para que no se peguen. Una vez que suben a la superficie ya están, de todos modos es muy rico probar uno mojándolo en el tuco.
            

No hay comentarios:

Publicar un comentario