La salsa de la tía gorda es muy rica para acompañar un buen puchero, con pan, o también con unos huevos revueltos.
En un viaje a Rojas, cuando era chica, estaban cocinando puchero y la tía nos mandó, a mi hermano Miguel y a mí, a cosechar tomates perita de su huerta (eran tan ricos que los comíamos como si fueran manzanas, sin sal ni nada, y sin lavar...).Trajimos unos cuantos, y la tía se puso a hacer la salsa, que después mi mamá me enseñó y siempre acompaña mis pucheros.
Para hacerla, si se usan tomates frescos, deben escaldarse en agua caliente para poder pelarlos con facilidad, y luego picarlos. También puede usarse tomate perita de lata.
Se colocan todos los ingredientes, juntos y crudos, en una sarten profunda: tomates pelados y picados, mucho ajo fileteado (quien lo prefiere puede picarlos), mucho ajo es más o menos 8 dientes grandes para 1 kilo de tomates, sal y abundante aceite. También "abundante" aceite en este caso significa "mucho". Nada más que eso, ponerla a cocinar a fuego suave, revolviendo seguido. El agua de los tomates se evapora, el aceite hace lo suyo, el ajo aroma la cocina, el color cambia de rojo a un naranja oscuro, y uno ya puede ir mojando el pan con el pretexto de ver si le falta sal. No hay que abusar, porque el ajo ya le da suficiente sabor. Listo!



riquisimo!
ResponderEliminar