viernes, 21 de junio de 2013
quiero a mi mamá
Cuando yo era chica, a mi mamá le encantaba comerse, a media mañana, un bife de lomo cocinado en una sartencita negra y pequeña (que ahora está colgada en mii cocina). Al fondo de cocción del bife le agregaba más aceite y se freía un huevo, que casi siempre tenía dos yemas (pero muy casi siempre). Yo repetía la pregunta:- por qué a vos te tocan los de doble yema? y ella repetía la respuesta:- porque yo sé cuáles son. Ya había dejado de ser chica hacía mucho, cuando me dí cuenta de que casi siempre se hacía dos huevos fritos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

bueno, se ve que tengo a quién salir con mis horarios alimenticios jiji
ResponderEliminar