miércoles, 12 de septiembre de 2012

mi dentista es una genia

mientras me atendía, me dijo: - pienso en la gente que no puede comer bien. yo la miré y la ví, tan pequeña, tan igual desde que la conozco, tan linda la ví! ella siguió trabajando con mi boca, ocupada en que quedara bien, yendo y viniendo, puliendo, midiendo, agregando, quitando. así pasó un buen rato y al terminar me dio un espejo de plástico, no muy grande y allí estaba mi sonrisa arreglada, bonita, pareja. me puse tan contenta que le dí un fuerte abrazo. al salir me dí cuenta de que hacía varios días que estaba pendiente de mis dientes que se bajaban, se escondían, no cerraban. y ahora tenía mis dientes correctamente ubicados, mi labio inferior rechonchito, cuando se había replegado antes y sonreí con mi sonrisa recién estrenada pensando que ella, mi dentista genia que con solo ingenio y trabajo me dibujó esa sonrisa, además de aquellos en quienes no pueden comer bien, se ocupa de los que sienten que no se ven bien.

No hay comentarios:

Publicar un comentario